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Comprar bien es la mitad del trabajo
Antes de pensar en dónde guardar, conviene comprar lo que de verdad vas a consumir en los siguientes días. Hacer una lista sencilla por comidas —desayunos, comida, cena y antojos— ayuda a calcular cuánta fruta y verdura necesitas. Es mejor surtirse dos veces por semana que comprar de más y tirar la mitad.
Lo que va fuera del refrigerador
Plátano, piña, papaya y mango sin madurar, así como jitomate, papa y cebolla, conservan mejor su sabor y textura a temperatura ambiente. El jitomate pierde aroma en el frío, y la papa puede volverse dulce y cambiar de textura. Guarda la papa y la cebolla en lugares secos, frescos y oscuros, pero separadas entre sí: juntas, la papa tiende a germinar antes. Una canasta o caja con ventilación funciona muy bien.
Lo que sí va al refrigerador
La lechuga, la zanahoria, los chiles, el nopal, la fresa y la fruta ya madura duran más en frío. Para la lechuga, lávala justo antes de usarla y guárdala envuelta en una servilleta de papel dentro de un recipiente o bolsa; la servilleta absorbe el exceso de humedad. Las fresas se conservan mejor sin lavar, en su canastilla y con espacio entre ellas; lávalas solo al momento de comerlas. A la zanahoria conviene quitarle las hojas si las trae.
Cuidado con el etileno
Algunas frutas, como el plátano, la manzana y el aguacate, liberan etileno, un gas que acelera la maduración de lo que tienen alrededor. Si quieres que tu lechuga o tus chiles duren, no los guardes junto a ellas. Al contrario, si quieres madurar un aguacate firme, ponlo cerca de un plátano.
El nopal y los chiles
El nopal limpio se conserva unos días en refrigeración dentro de una bolsa bien cerrada. Si lo compras ya picado, úsalo pronto. Los chiles serrano y poblano duran más secos: si se humedecen, se ablandan. Guárdalos en una bolsa de papel dentro del cajón de verduras.
Una rutina de cinco minutos
Al llegar con tu canasta, separa en dos grupos: fuera y refrigerador. Pon adelante lo que debes consumir primero. Revisa a mitad de semana y transforma lo que se esté pasando: fruta madura en licuado o agua fresca, jitomate suave en salsa, verdura en caldo. Con esa rutina, la canasta rinde toda la semana. Si quieres que te la llevemos, arma tu canasta a domicilio.